El juego presenta un acabado técnico notable, tanto los personajes principales como los escenarios tienen unos acabados muy bien conseguidos y realistas. El problema de tanto realismo es que las animaciones de los personajes y los enemigos no están tan bien conseguidas como era de esperar. Y la IA también deja bastante que desear. Al tratarse de un shooter en el que se da más libertad al jugador, se espera que al menos los enemigos tengan la capacidad de sorprendernos tendiéndonos emboscadas, o parapetándose en lugares estratégicos. Pero nada más lejos de la realidad: sus posiciones están prefijadas, como en cualquier juego de disparos sobre raíles.
Tendremos la oportunidad de visitar ocho escenarios distintos con distintas secciones según el modo de juego, desde una cárcel hasta la ciudad de Venecia, pasando por una fabrica rusa o una casa rural. Cada uno de ellos con sus correspondientes detalles que harán de nuestras cacerías un ‘paseo’ más ameno. Aunque no obstante, se nos antoja un número un tanto escaso de localizaciones.