El apartado visual tiene dos vertientes: La lectura objetiva y la lectura fan. La lectura objetiva analiza cada uno de los aspectos del juego y llega a la conclusión de que, realmente, no es un mal título. La lectura fan tiene en cuenta todo el hype, así como todo lo que se había prometido y encima lo compara con el FIFA 2008. Y claro, PES 2008 no sale tan bien parado, y subsiste en los límites de la mediocridad, salpicado con muchos toques más propios de una versión Alfa que no de un juego que -se supone- está acabado.
Si tenéis una tele capaz de soportar el modo 1080 disfrutaréis de los cuidados terrenos de juego y de las nuevas animaciones en todo su esplendor. Pero que eso no os lleve al engaño, visualmente este PES 2008 es un insulto a los jugadores que se han pasado mucho tiempo ahorrando para adquirir una consola Next-Gen para jugar a este título. Desde el lamentable público, pasando por las animaciones que parecen estar realizadas mediante Stop Motion, los acabados del último juego de Seabass son para cuestionarse si en Konami realmente hay implementada una política de control de calidad y acaban pasándole factura hasta a la jugabilidad. Si un título con tanta proyección como éste no se cuida, ¿Cómo se producirán los juegos menos conocidos en la compañía nipona?