Nuestra aventura comenzará en York, aquí tomaremos control de Nathan. La ambientación del juego está muy conseguida, al igual que los escenarios, que están muy bien trabajados. De esta forma recorreremos el suelo Bretón, tomando acción en ciudades como Bristol o Manchester. Encontraremos buenos acabados y en general tendremos el placer de disfrutar unos escenarios francamente buenos, muy amplios y repletos de toques de gran calidad. No obstante echaremos en falta algunas texturas más detalladas en según qué objetos (vehículos p.e.) o más interactividad con gran parte de los objetos. Disparar a un jarrón y comprobar el antibalas mágico que lo protege recuerda sobremanera otros juegos del mismo género. Parece que eso se mantiene, valga la redundancia con el título, inmutable.
Los modelos de personajes son más que correctos, destacando las caras que suelen presentar un nivel de detalle genial. Los Quimera resultan aterradores, con esas texturas viscosas y sus múltiples ojos, no obstante el cuerpo no presenta tanto acabado, sobretodo en los enemigos más típicos. Del mismo modo, los soldados aliados también presentan un acabado más modesto. Los enemigos más poderosos también presentan un acabado más respetable, del mismo modo que muestran un diseño genial y muy original. Ojos compuestos, cables recorriendo sus cuerpos, placas metálicas, etc.
Destacable es también la física de los cuerpos y su reacción a las balas, que es variable dependiendo el lugar donde se recibe el impacto. Esto hará que los enemigos salten por los aires de forma realista ante una granada y caigan al suelo de forma brusca al recibir una buena ráfaga en las piernas. Buen detalle, sí señor.
En el resto de efectos, entre los que encontramos los disparos, las explosiones o las llamas tienen una pinta correcta, aunque debemos reconocer que no resultan tan impresionantes como muchos de nosotros esperaríamos. Sin embargo, que no se malinterpreten mis palabras, la pinta del apartado gráfico es muy buena y nos hace hacernos una idea de lo que puede llegar a dar de si nuestra PS3.