Hay muy pocas modalidades de juego y no hay que extrañarse si en un primer momento consideramos que son escasas las opciones disponibles.
En el modo carrera tendremos que demostrar que estamos listos para ganar una de las competiciones más importantes, alzando a nuestro jugador a la categoría de leyenda.
La otra opción es la de Día de Carrera, en la que podemos crear nuestra propia competición, determinando las pruebas y los circuitos que queremos disputar.
Cada circuito al que nos enfrentemos requerirá un tipo de coche distinto. Tendremos que valorar que aspectos son más interesantes potenciar en cada carrera: por ejemplo, en algunos es crucial disponer de una buena la aceleración y en otros, estabilidad en el vehículo.
Los accesorios y mejoras del coche cobran de esta forma, un doble valor: no serán un simple elemento decorativo. Su función primordial es potenciar unas características concretas del vehículo que nos permitan ganar un determinado circuito.