PES 2008 ha conseguido lo que parecía imposible: Rebajar su calidad hasta el punto de que jugar para confeccionar este análisis se me antoja más como una tediosa tarea que como lo que es, aún hoy, para mi jugar a PES 6: un placer casi indescriptible. Decir que es injugable sería faltar a la verdad, pero lo que sí que puedo asegurar es que ésta última entrega no es capaz de ofrecer ni la mitad de las sensaciones que he encontrado a lo largo de todos éstos años en cada una de las entregas de los Pro Evolution. Os aviso: Si os acercáis a PES 2008 buscando el juego que todos esperábamos que fuera, es decir, el auténtico Next-Gen que su predecesor para 360 no pudo ser. Y de paso ha acabado con todos los rumores e historias que circulaban en relación de que KCET tenía especial predilección por PlayStation 3: La versión para la consola de Microsoft es francamente superior.
A todo ésto encontramos que esta entrega sigue estando tan falta de licencias y extras, incluso más que en anteriores partes, algo que contrasta enormemente con el esfuerzo que ha realizado Electronic Arts con el nuevo FIFA.
Pero el peor enemigo del PES 2008 Next-Gen está en la propia casa. Concretamente, la versión de PS2 es mucho mejor - sin salvar las distancias - que las versiones para Xbox 360 y PlayStation 3. Y no me refiero, claro está, a los gráficos, sino a la jugabilidad, la que tendría que ser la base de cualquier videojuego y que últimamente, salvo honrosas excepciones, ha quedado relegada a un segundo plano por detrás de los apartados audiovisuales.
Por desgracia, la retrocompatibilidad está siendo eliminada en los modelos más económicos de PS3, por lo que un buen número de poseedores de la máquina de Sony se verán privados del uso y disfrute de la mejor versión de PES disponible hasta la fecha. Aunque igual, con algo de suerte, no se habrán desprendido de PS2...