Si miramos atrás, veremos que las últimas entregas de Need For Speed se han caracterizado por su cuidado realismo y sus brillantes texturas. Conducíamos en campos abiertos, perseguidos por la policía, buscando calles ocultas donde escondernos.
El nuevo “Need For Speed: Pro-Street” parece que se haya olvidado completamente de sus orígenes. Los circuitos son cerrados y simples, mientras que las texturas no han sido tan buenas como las vistas en anteriores juegos.
Unicamente gustará a los aficionados al Tunning y a las carreras urbanas. Al seguidor empedernido de la saga, posiblemente no acabe de gustarle. Aunque, como ya hemos comentado, hay que valorar con buenos ojos la intención de EA de intentar crear un juego que se diferencie de la saga por completo. La idea original de crear un título en el que combinar el Tunning y la velocidad, es muy buena, aunque el resultado final no acabará de convencer a los habituales.