Y es que ni los gráficos en HD, ni la remozada Master League, ni los realistas rostros de los jugadores - exceptuando a unos cuantos como Deco, que parece que se le ha metido un alien en el cuerpo, o Iniesta, que con su look de circo le roba el mote de Payaso a Aimar - pueden esconder al peor simulador que he visto en un PES nunca. Frustración es la palabra que mejor resume las sensaciones que me ha transmitido jugar al que era el juego que más esperaba de esta Next-Gen. Ni tan siquiera quiero entrar en el patético modo online, pues la tradición de KCET en este sentido hacía temer un despropósito similar, aunque sinceramente espero que con el venidero parche la cosa mejore sustancialmente en ese sentido.
Si queréis un buen juego de fútbol Next-Gen, FIFA 2008 debe ser vuestra elección, por su jugabilidad, por sus acabados, por sus enormes posibilidades y casi infinitas opciones. Pero si no os importa volver la vista atrás, os recomiendo encarecidamente que no desterréis todavía vuestro gusto por PS2 y, si vuestra PS3 lo permite, hagáis uso de la retrocompatibilidad para disfrutar de la mejor versión de Pro Evolution Soccer 2008: La de PlayStation 2.