Al catálogo de PlayStation 3 le cuesta despegar. A la espera de que empiecen a llegar las exclusividades de peso, como Little Big Planet, Heavenly Sword, KillZone 2 y, sobre todo, el impresionante Metal Gear Solid 4, a la consola de Sony le falta chicha en su catálogo. Y eso es un problema para una máquina que constantemente está en boca de todos por el debate de si su alto precio se justifica por algo más que por su atractivo diseño y su lector Blu-Ray.
Es por ello que, en este contexto, la aparición de un juego como Ninja Gaiden Sigma hay que saber valorarla como se merece. No es un título 100% Next-Gen, no es la exclusiva que vaya a hacer rabiar a los poseedores de Xbox, pero sí que es un título de los que crean catálogo, de esos que consiguen enganchar por unas cuantas semanas a los jugadores que se atreven a adentrarse en ellos y que, años más tarde, esos mismos jugadores los recuerdan con una sonrisa en la boca. Podríamos decir que cumple el mismo propósito que el reciente Resident Evil 4 para Wii. Siendo una conversión de un juego de la pasada generación, es de lo mejorcito del catálogo de la nueva consola de sobremesa de Nintendo.