The Club nos sitúa en el seno de una organización secreta que opera a nivel mundial y se dedica a reclutar a asesinos para que se enfrenten entre ellos. Las muertes nos aportarán puntuación en una clasificación global como si de una liga de la muerte se tratara.
Como podréis comprobar el juego no tiene un gran hilo argumental, pero eso es precisamente lo que dota a The Club de un aire distinto al que nos tienen acostumbrados las compañías últimamente. Olvidaros de las largas cinemáticas y personajes con historia, en The Club a duras penas conoceremos la procedencia de éstos. Estamos ante una apuesta por la acción directa, una renovación de un género estancado como es el de los shooters sobre raíles.