Muchos juegos, algunos rodeados de una enorme expectativa, y una consola de nueva generación. Eso es lo que Europa espera del mundo de los videojuegos en 2007. Si nada falla, antes de verano podremos disfrutar ya de las tres consolas de sobremesa de nueva generación. Xbox 360, que ha cumplido un año de vida; Wii, que está dando sus primeros pasos; y Playstation 3, prevista para el mes de marzo.
Los rumores de la industria, sin embargo, colocan a la sucesora de la PS2 en la lista de retrasos del año. El último lanzamiento de Sony, la portátil PSP, ya sufrió cancelaciones: de Navidad pasó a primavera, y de primavera a septiembre. Pero de momento, se mantiene marzo como fecha fija. PS3 tiene una gran baza a su favor y es que es la heredera de la reina absoluta: Playstation 2. La retrocompatibilidad y el gran catálogo de juegos que promete tener lo nuevo de Sony se suma a la fidelidad que despiertan las PS en general. Además, la nueva Play quiere ser aún más centro multimedia, "hablar" con todo lo que se mueva, especialmente con nuestra PSP, conectarse a internet y reproducir cine con una calidad inimaginable gracias al formato Blu-ray.
PS3 será, sin duda, el caramelo del año. Pero hay más. Porque Wii está en pañales y es de prever que Xbox360, con Microsoft detrás, saque más arsenal en forma de juegos y accesorios para no perder comba. Los de Redmond dominan ahora la carrera de la séptima generación de consolas, con casi 10,5 millones de máquinas vendidas. Sus apuestas para este año son la adquisición de ciertas licencias de renombre, como Virtua Fighter 5. La consola de Microsoft y la de Sony siguen sendas parecidas en su apuesta por los gráficos increíbles (carrera de la que Nintendo se ha desmarcado), y en este sentido PS3 también ha perdido algunas exclusividades como las sagas Final Fantasy y Dragon Quest.
La incógnita, quizá, es Wii. 2007 se presenta prometedor para Nintendo tras el gran final de año que ha supuesta la salida de la pequeña consola blanca. Aún así, hemos tenido ocasión de ver cómo algunos títulos (Call of Duty 3, sin ir más lejos) tiene problemas de adaptación al sistema de control de Wii. En otras palabras, es más agradecido un COD en Xbox360 que en lo nuevo de Nintendo. De modo que la tarea de Nintendo, una vez bifurcado su camino, será confirmar también el cambio no sólo en el hardware sino en el software: nuevos juegos que expriman las posibilidades del Wiimote.
La perspectiva para las tres consolas es jugosa, y por consiguiente también para los jugones que esperamos un gran 2007. En la próxima entrega nos centraremos en los juegos, los grandes títulos que nos va a deparar este año.