Ayer os hablábamos de Manhunt 2 en un especial, en el que hacíamos especial hincapié en la censura que ha sufrido, y está sufriendo, éste título. La ESRB, entidad norte-americana encargada de clasificar por edades los videojuegos, ha conseguido meter el miedo en el cuerpo de los desarrolladores, y un claro ejemplo lo tenemos en Constantine Hantzopoulos, Productor de Condemned 2: Bloodshoot:
”Yo trabajé en Indigo Prophecy y tuvimos que cortar algunas escenas sexuales del juego para Estados Unidos… No me gustó porque yo no creo en eso, ¿Sabes? Pero hay que hacer lo que hay que hacer. Estamos trabajando muy de cerca con la ESRB para asegurarnos de que todo va bien, pero ya hay cosas que hemos tenido que cortar. Yo mismo no me podía creer algunas de las cosas que estábamos haciendo… Un ejemplo de lo que podíamos hacer era poner la cabeza de alguien en una prensa. Eso es demasiado, ya sabes.”
Parece que la doble moral ha aterrizado completamente en el mundo del videojuego. Esta mañana mismo hemos publicado imágenes de Unreal Tournament 3, en las que se ve como los muertos quedan reducidos a huesos… Espero que, por lo menos, eso no lo toquen, porque es brutal.