Tras los recientes despidos masivos de trabajadores y el cierre de más de un centenar de salones recreativos, SEGA SAMMY continua haciendo frente a los cambios en la previsión de resultados de este año fiscal, en la que pasaron de un billón de yenes de beneficio a unas perdidas de 25 billones.
En verano del año pasado, también tuvieron que cesar las actividades de SAMMY en Europa, centrada en sus maquinas recreativas.
En esta ocasión, el conglomerado de empresas se ha visto obligado a cerrar la filial coreana de SEGA, responsable de la distribución y venta de sus títulos, así como de los salones arcade desde hacia cinco años.
La empresa ha aclarado que este movimiento no afectara a los resultados operativos, pero que sí es necesario para optimizar sus operaciones globales.
Además, han paralizado el desarrollo de un centro de entretenimiento en Yokohama, cuyo terreno les había costado 33 billones de yenes.