GTA IV ya está levantando polémica incluso meses antes de salir a la venta. Cuando se anunció que Liberty City, la ciudad del juego, sería una copia de Nueva York, los vetustos senadores americanos pusieron el grito en el cielo, apelando a la falta de moralidad de un juego como GTA, y mostrando su indignación ante la posibilidad de hacer el mal (virtual) por las calles de la Gran Manzana.
Hoy, algunos de estos políticos, están contentos. Es el caso de Andrew Lanza, senador nacido en Staten Island (uno de los barrios de la ciudad), que cuando se ha enterado que su barrio no estará en el nuevo juego de Rockstar, ha hecho las siguientes declaraciones:
”Estoy alegre de que Staten Island se haya dejado fuera, sinceramente.””Quizás esto se debe a que ellos saben que Staten Island es el lugar más seguro de toda la ciudad”
Sr. Lanza, yo de usted no provocaría a los chicos malos de Rockstar, o convertirán su barrio en un nuevo miembro del Eje del Mal.