A nivel técnico, se aprecia desde el primer momento la grave falta de inspiración. Los gráficos son correctos, pero por desgracia sufren una falta total de carisma. Además de no ser excepcionales hay que tener en cuenta que los últimos representantes del género, le superan con creces. Tanto técnicamente como artísticamente. El modelado de los personajes es bastante pobre y la iluminación y las texturas están demasiado vistas ya para esta generación. De la misma manera, el diseño de escenarios y su arquitectura nos deja fríos y a veces nos preguntaremos porqué estamos corriendo por pasillos vacíos en el año 2008.
Los entornos, sin gozar de un amplio grado de detalle, están trabajados, e incluso llegan a recrear ambientes medianamente atractivos. Los efectos de las explosiones y armamento, por el contrario, son muy atractivos. Podríamos decir que el gran problema de Conflict es que si hiciéramos un top20 de shooters, él ni siquiera entraría en la lista.