Fácil de controlar, complicadísimo de dominar al 100%... Y más con una sóla mano ;) Esas son las directrices que gobiernan Ninja Gaiden Sigma, sin duda uno de los retos más duros de la pasada generación, que consiguió que más de un jugador se sintiera frustrado por descubrir que sus habilidades al mando no eran suficientes como para superar el entramado de dificultades ideado por Tomonobu Itagaki, el carismático líder del Team Ninja. Líder que, por cierto, se ha desmarcado de la conversión, a pesar de que ésta es tan fiel que se respira el mismo ambiente que en el original.
Un vasto repertorio de armas, de movimientos, de ataques con los que descubrir hasta qué punto los grafistas se han atrevido a implementar el gore en esta versión. Técnicas a descubrir, enemigos de final de fase como los de toda la vida, esos que te hacían rebuscar rápidamente en los bolsillos de los pantalones una olvidada moneda con la que conseguir detener la cruel cuenta atrás que marcaba el final de la partida en tu recreativa favorita. Un arcade como los que ya no quedan, una joya clásica disfrazada de juego 3D, que sabrán disfrutar diferentes generaciones.
Como principal novedad de esta versión Sigma, se incluye la posibilidad de controlar a Rachel, una guerrera de armas tomar que parece haber sido fichada cuando se disponía a entrar en el garito de moda en Sodoma y Gomorra, tal es el llamativo atuendo que lleva colocado. En pos de la variedad de la acción, los estilos de lucha de Hayabusa y de Rachel son radicalmente diferentes, pues el estilismo y la endiablada velocidad de Ryo no tienen nada que ver con la contundencia y la menor velocidad de la rubia de armas tomar.