Hay secuelas de títulos exitosos que decepcionan, otras que te dejan indiferentes y otras que te hacen pensar en lo bien aprovechado que ha estado el tiempo de desarrollo y lo poco que se han dormido en los laureles los responsables del juego. Pro Evolution Soccer 2008 inaugura una nueva clasificación: El juego que en vez de mejorar ha empeorado tanto que en vez de una secuela Next-Gen parece una malintencionada precuela realizada por sus peores enemigos. Es más, a la vista de éste, el anterior PES 6 para 360, tan dúramente criticado, parece un buen juego. O por lo menos un juego mucho mejor que este PES 2008.
Mucha gente esperaba a un título que prometía el oro y el moro: Desde una remozadísima Master League a un sistema de Inteligencia Artificial que se adaptaba a tu juego, pasando por, modestia aparte, una mejora en todos y cada uno de los apartados técnicos del título. Los fans estaban expectantes, los fiferos, agazapados esperando el enésimo triunfo del gran rival. Y al final, lo que ha resultado ha sido algo mucho peor de lo que ni el más pesimista podría haber llegado a imaginar...